Volvo presentó un prototipo de vehículo eléctrico en septiembre de 2009. El C30 presentado ahora en Detroit hace avanzar a la compañía otro paso más en el proceso de desarrollo. Incluye un interior completo y todos los instrumentos, así como un paquete de baterías mejorado.
"El primer prototipo nos ayudó a identificar los principales problemas tecnológicos, como el paquete de baterías y las cuestiones de seguridad. Hemos conseguido resolver estos problemas sin comprometer el divertido carácter del C30. Estoy realmente satisfecho con el resultado. El C30 eléctrico de Detroit es un producto mucho más completo", afirma Lennart Stegland, director de la división Special Vehicles de Volvo Cars.
El siguiente paso en 2010 es fabricar una serie de vehículos de prueba. Serán usuarios seleccionados los que conduzcan la flota de prueba durante un periodo de dos años con el fin de adquirir para Volvo Cars una valiosa experiencia: no sólo técnica, sino también de comportamiento.
La Swedish Energy Agency está respaldando el proyecto con una financiación de 150 millones de coronas suecas.
- Valiosos datos de campo
"Los datos de nuestra flota de prueba serán muy valiosos para el desarrollo de vehículos eléctricos en Volvo Cars. También será una información crucial para los planificadores de infraestructuras y ayudará a definir qué servicios son necesarios para hacer que los vehículos recargables sean la alternativa más atractiva en el futuro", comenta Lennart Stegland.
- Nuevos instrumentos y gráficos
El C30 eléctrico tiene un aspecto parecido al del Volvo C30 convencional y ofrece el mismo nivel de seguridad, confort y espacio que el vehículo de serie.
La diferencia más obvia en el interior son los nuevos instrumentos que el conductor tiene a su disposición. Los indicadores y gráficos son ligeramente distintos a los de un Volvo convencional. Los elegantes instrumentos combinados son muy fáciles de usar y en principio solo muestran velocidad y consumo de energía. Sin embargo, integra varios símbolos nuevos, como un indicador del estado de carga de la batería y otra información relevante para este tipo de vehículo.
La experiencia de conducción también es diferente a la de un vehículo convencional. El C30 eléctrico no tiene marchas y la potencia del motor se desarrolla gradualmente, alcanzando la plena potencia de forma inmediata.
- Como un C30 normal: todo el placer pero sin emisiones
Un motor eléctrico utiliza aproximadamente la cuarta parte de la energía que necesita un motor alimentado con combustibles fósiles.
El modelo está alimentado por baterías de iones de litio que pueden recargarse en una toma eléctrica normal de casa o en estaciones de servicio especiales en carretera. La carga de la batería completa tarda ocho horas.
Si el vehículo se recarga con electricidad renovable, las emisiones de CO2 podrían reducirse hasta cero desde la perspectiva del análisis del ciclo de vida.
La velocidad máxima con las baterías totalmente cargadas es de unos 130 km/h. La aceleración de 0 a 100 tarda menos de 11 segundos. La autonomía del vehículo es de hasta 150 km. Esto cubre las necesidades de transporte diarias de más del 90% de los conductores en Europa.
- Potencial de mercado para la energía eléctrica
Cuando se trata de vehículos exclusivamente eléctricos, hay varios factores que determinan su atractivo en el futuro.
"Los consumidores deben sentir que este tipo de vehículo es atractivo tanto de conducir como de poseer. Esa es la razón por la que los vehículos eléctricos deben ser igual de confortables y seguros, y ofrecer las mismas prestaciones que los vehículos de otras fuentes de energía", explica Paul Gustavsson, director de Electrification Strategy de Volvo Cars.